Se había quedado solo. Estaba creyendo que todavía el feliz cumpleaños, y la siesta y el banquito de la cocina. De un prendedor celeste colgaba su saco más cómodo, se lo había sacado una brisita nomás y ya no pudo volver a usarlo.
Años de feria en feria buscando otro prendedor.
Cómo sería? Los puntos se estaban soltando. Tendría que descubrir su cara, sólo eso. No podía. Las manos atajando los puntos quedaban ocupadas en la red de lana. Puso su cara en la vidriera para que la descubrieran, los pasantes se la dibujaron, la cortaron, le metieron un sombrero moderno, le hablaban por un ojo, le sombrearon la oreja, le adosaban cartelitos con indicaciones. Y él con las manos en la lana. Un prendedor falseado le cerraba el paso. Una alegría de feria lo empujaba. Un ojo le hubiera bastado. Los alfileres sueltos no alcanzaban. Su mirada forzaba un Santa Clara o un punto Jersey.
noviembre 20, 2009
noviembre 05, 2009
/////////////////////////////////
- Y entonces qué? Lo vas a dejar ahí?
- Sí
- Pero se va a perder
- Más perdido de lo que está, no creo
- No te lo podés llevar y volver a traer a ver si avanza?
- Si avanza se va a perder más. Además no tengo dónde dejarlo.
- Bueno, en tu casa no?
- No es lugar
- Si es por eso no va a haber nunca un lugar adecuado
- Justamente.. está perdido. Dónde va estar? En ningún lado.
- Pero no lo podemos dejar así!
- Si intento algo es riesgoso. Ya probé para la izquierda adelante y fue peor.
- Y uno a la derecha atrás? Y si lo ponemos a que empiece de nuevo?
- Bueno, si vamos a empezar al tanteo también tiremos un dado!
- Dale
- Ok
- Ay no!
- Salió 5. Bueno andá, dejámelo a mí.
- Al mayor de dos
- Imposible con la insistencia! Seis, esto no se termina más. Ok, pero necesito una pausa antes de seguir. Me voy a dar una vuelta y vengo.
- Sí, pero dejame una referencia.
- Es lo mismo, no te va servir. Está perdido!
- No importa
- No la vas a hacer coincidir nunca.
- Igual dejame una.
- No tiene caso. A ver... probá con tres vueltas y una repetición. Otra opción es ir por parejas impares. O encontrar un espejo. Ir paso de por medio. Esperar que alguien tome la iniciativa.
- Bien, voy a probarlas en ese orden, ya tomé nota.
- Y entonces qué? Lo vas a dejar ahí?
- Sí
- Pero se va a perder
- Más perdido de lo que está, no creo
- No te lo podés llevar y volver a traer a ver si avanza?
- Si avanza se va a perder más. Además no tengo dónde dejarlo.
- Bueno, en tu casa no?
- No es lugar
- Si es por eso no va a haber nunca un lugar adecuado
- Justamente.. está perdido. Dónde va estar? En ningún lado.
- Pero no lo podemos dejar así!
- Si intento algo es riesgoso. Ya probé para la izquierda adelante y fue peor.
- Y uno a la derecha atrás? Y si lo ponemos a que empiece de nuevo?
- Bueno, si vamos a empezar al tanteo también tiremos un dado!
- Dale
- Ok
- Ay no!
- Salió 5. Bueno andá, dejámelo a mí.
- Al mayor de dos
- Imposible con la insistencia! Seis, esto no se termina más. Ok, pero necesito una pausa antes de seguir. Me voy a dar una vuelta y vengo.
- Sí, pero dejame una referencia.
- Es lo mismo, no te va servir. Está perdido!
- No importa
- No la vas a hacer coincidir nunca.
- Igual dejame una.
- No tiene caso. A ver... probá con tres vueltas y una repetición. Otra opción es ir por parejas impares. O encontrar un espejo. Ir paso de por medio. Esperar que alguien tome la iniciativa.
- Bien, voy a probarlas en ese orden, ya tomé nota.
septiembre 17, 2009
Ojos Rojos
Los ojos rojos del conejo se le clavaban cada vez que López salía al patio. No tenía paz, se intimidaba, rehuía esa mirada pero los ojos insistían.
No lo salvaban ni las montañas, ni los cardos, ni el sol que rodeaban su rancho. Vivía solo y en esos días estaba ocupado en arreglar la protección de su baño que se venía abajo. Por las noches lo visitaban sus compañeros de trabajo y conversaban con vino o mate.
López no podía evitar las reuniones en el patio en las noches de verano. Cuando tenía gente, el conejo lo miraba escondido, atrás de algún cardo, una piedra, un balde, nunca sabía.
¿Qué busca? ¿Qué quiere? Para qué vive mirándome? Eran las preguntas de López. Sus amigos no las conocían, entre tantos bichos dando vueltas, el conejo de López era uno más.
López vivía alerta. Le llevaban más tiempo sus tareas habituales, se volvía torpe cuando estaba en el patio.
¿Por qué no come? ¿Por qué se mordisquea?
Escuchás ese ruido, como un chasquido? – le preguntó un día a su amigo.
Serán los grillos –
No, no – López sabía que venía del conejo.
La puerta de su casa, López y el conejo dibujaban un triángulo que cambiaba sus dimensiones, formado por dos puntos fijos y uno móvil… los ojos corregían esa geometría a su antojo.
Una mañana de ceniza el pozo negro no resistió más y cedió llevándose con él al conejo frente a los ojos desesperados de López.
El ángulo móvil del triángulo se hundía, retorciendo el patio de López que quedó definitivamente intransitable.
No lo salvaban ni las montañas, ni los cardos, ni el sol que rodeaban su rancho. Vivía solo y en esos días estaba ocupado en arreglar la protección de su baño que se venía abajo. Por las noches lo visitaban sus compañeros de trabajo y conversaban con vino o mate.
López no podía evitar las reuniones en el patio en las noches de verano. Cuando tenía gente, el conejo lo miraba escondido, atrás de algún cardo, una piedra, un balde, nunca sabía.
¿Qué busca? ¿Qué quiere? Para qué vive mirándome? Eran las preguntas de López. Sus amigos no las conocían, entre tantos bichos dando vueltas, el conejo de López era uno más.
López vivía alerta. Le llevaban más tiempo sus tareas habituales, se volvía torpe cuando estaba en el patio.
¿Por qué no come? ¿Por qué se mordisquea?
Escuchás ese ruido, como un chasquido? – le preguntó un día a su amigo.
Serán los grillos –
No, no – López sabía que venía del conejo.
La puerta de su casa, López y el conejo dibujaban un triángulo que cambiaba sus dimensiones, formado por dos puntos fijos y uno móvil… los ojos corregían esa geometría a su antojo.
Una mañana de ceniza el pozo negro no resistió más y cedió llevándose con él al conejo frente a los ojos desesperados de López.
El ángulo móvil del triángulo se hundía, retorciendo el patio de López que quedó definitivamente intransitable.
julio 18, 2009
El codo presiona el centro, los hombros se oponen.
El codo en sostenido abajo.
Suelta la garganta
y desciende todo
se lleva la cabeza que se hunde en un hombro.
El esternón se clava en la cadera.
Las rodillas prueban
se tientan
ceden.
En la provocación
su destreza es restarse
la mirada dirigida al ausente
y
en orden
con disimulo
a la tercer acrobacia
ya no la ves.
El codo en sostenido abajo.
Suelta la garganta
y desciende todo
se lleva la cabeza que se hunde en un hombro.
El esternón se clava en la cadera.
Las rodillas prueban
se tientan
ceden.
En la provocación
su destreza es restarse
la mirada dirigida al ausente
y
en orden
con disimulo
a la tercer acrobacia
ya no la ves.
marzo 27, 2009
Sostengo pequeñas coronas vacilantes,
ubico mi cuello a la indiferencia del verdugo
al servicio de la comodidad.
Oh Dear! Oh Dear!
llegaré demasiado tarde!
Cuando no está saltando a la vista,
el conejo negro hinca su inmundicia en la pequeñez. Dando un golpe seco en las articulaciones, abre brutalmente su esencia.
Llena de astillas el mediastino, fabricando un basurero que pone a calentar para seguir crepitando.
Las partes se atraen y vuelven a cercar engendros de mediastino, aunque ahora, de efecto reducido. Menús de los que cualquier animal puede venir a servirse.
Una presa que se desposta a sí misma.
ubico mi cuello a la indiferencia del verdugo
al servicio de la comodidad.
Oh Dear! Oh Dear!
llegaré demasiado tarde!
Cuando no está saltando a la vista,
el conejo negro hinca su inmundicia en la pequeñez. Dando un golpe seco en las articulaciones, abre brutalmente su esencia.
Llena de astillas el mediastino, fabricando un basurero que pone a calentar para seguir crepitando.
Las partes se atraen y vuelven a cercar engendros de mediastino, aunque ahora, de efecto reducido. Menús de los que cualquier animal puede venir a servirse.
Una presa que se desposta a sí misma.
marzo 12, 2009
Lo conejo
Estado natural del conejo negro:
Se dispara, crepita, dispersa, imprecisa el conjunto, como si estuviera en aceite caliente,
agoniza ese conejo.
Su crepitar le produce un efecto colateral peligroso: de repente se desprende una pata,
o un ojo. Así, vive en riesgo de desaparición.
Sólo realiza recorridos cuando encuentra obstáculos. Para su desplazamiento provoca,
convierte el terreno en un campo minado.
Repetición: En el contacto con otro ser vivo, se desprende alguno de sus miembros,
así se automultiplica.
Se dispara, crepita, dispersa, imprecisa el conjunto, como si estuviera en aceite caliente,
agoniza ese conejo.
Su crepitar le produce un efecto colateral peligroso: de repente se desprende una pata,
o un ojo. Así, vive en riesgo de desaparición.
Sólo realiza recorridos cuando encuentra obstáculos. Para su desplazamiento provoca,
convierte el terreno en un campo minado.
Repetición: En el contacto con otro ser vivo, se desprende alguno de sus miembros,
así se automultiplica.
febrero 28, 2009
Dómina
Soltó la rodilla.
Atajó al hombro que caía en picada
un brazo en infinito
que en su recorrido sobrevuela la nuca
y dirige el final hacia atrás.
Su mano de aire
pesa y convierte
todo
en lucha
satura
el aire no sabe
agotar la respiración
Repentina.
Atajó al hombro que caía en picada
un brazo en infinito
que en su recorrido sobrevuela la nuca
y dirige el final hacia atrás.
Su mano de aire
pesa y convierte
todo
en lucha
satura
el aire no sabe
agotar la respiración
Repentina.
diciembre 12, 2008
Pliez
................................................................
Se compone como el soporte de un doblez
el torso como apoyatura del brazo plegado
la clavícula es descanso de la mano
la pierna en su cadera
la planta derecha en el tobillo izquierdo.
Se desarticulan de a uno
cuando suena el timbre que la despierta.
Se compone como el soporte de un doblez
el torso como apoyatura del brazo plegado
la clavícula es descanso de la mano
la pierna en su cadera
la planta derecha en el tobillo izquierdo.
Se desarticulan de a uno
cuando suena el timbre que la despierta.
diciembre 05, 2008
Inversión
Parece que va a dar un paso
pero comienza con una súplica
en posición invertida
se arquea por completo
y enfrenta a su espectador
vuelve y se envuelve con su propia espalda
lanza la pierna al ras del piso
strike.
noviembre 27, 2008
Un golpe de piernas es la señal de inicio
Chasquean las caderas
se pliegan los tobillos
y el desplazamiento es la consecuencia.
No tiene compañía
su avance es periférico
Va siguiendo marcas de la puesta anterior
traza líneas sin diseño
y se desfigura.
Termina que se fabrica un muñeco de cera.
noviembre 21, 2008
El giro
es una gran noche
que a veces sucede
Entornarse
Tumbar
Provocar el aire
por una suspensión circular.
es una gran noche
que a veces sucede
Entornarse
Tumbar
Provocar el aire
por una suspensión circular.
noviembre 13, 2008
Peso
Para una buena caída
es necesario un atajo.
La cabeza vuelca hacia atrás
y extorsiona
La cadera
cae en pesada correspondencia
.... de todos modos
no sabría dónde ir.
es necesario un atajo.
La cabeza vuelca hacia atrás
y extorsiona
La cadera
cae en pesada correspondencia
.... de todos modos
no sabría dónde ir.
octubre 30, 2008
Torsión
El procedimiento es el siguiente:
un pie cruza por detrás del otro
se desliza
arrastra la cadera
que hace girar el esternón
los brazos reaccionan al impulso
(pero) la cabeza no se movió:
los ojos se quedaron
mirando el principio.
Lo vió pasar
le clavó un ojo
él siguió de largo
con el ojo hincado dió vuelta la esquina
el ojo se torció
los zapatos
perdieron cadencia,
su cintura
el arco.
Y la pluma se decidió a escribir la historia
"de las moscas que sólo tienen un ala".
un pie cruza por detrás del otro
se desliza
arrastra la cadera
que hace girar el esternón
los brazos reaccionan al impulso
(pero) la cabeza no se movió:
los ojos se quedaron
mirando el principio.
Lo vió pasar
le clavó un ojo
él siguió de largo
con el ojo hincado dió vuelta la esquina
el ojo se torció
los zapatos
perdieron cadencia,
su cintura
el arco.
Y la pluma se decidió a escribir la historia
"de las moscas que sólo tienen un ala".
julio 07, 2008
Enaguar

Ana no alcanza sus vestidos.
La sisa, el talle, el cuello,
el canesú, el ruedo,
son líneas que giran sueltas.
Se le vuelan.
Pasa un detallante
le dibuja una enagua
y no se vuela.
febrero 25, 2008
La camisa rosa
El delicado grabado de su camisa muda la roza.
Pasa su brazo dormida por el cuello
Suena
esa camisa
suena.
Cruje como el rodillo dentado de una caja de música.
Ella inventa aplomo para no interrumpir el mecanismo
y queda por accidente grabado en su muñeca.
Imposible traducirlo
si habla
se va a deshacer como papel de arroz en el agua.
Pasa su brazo dormida por el cuello
Suena
esa camisa
suena.
Cruje como el rodillo dentado de una caja de música.
Ella inventa aplomo para no interrumpir el mecanismo
y queda por accidente grabado en su muñeca.
Imposible traducirlo
si habla
se va a deshacer como papel de arroz en el agua.
octubre 19, 2007
agosto 30, 2007
julio 28, 2007
Su cuna fue un rabillo

Bolma Rugosa, molusco conocido como Ojo de Santa Lucia
.
.
.
Nació en cuna de ojo
se crió entre el peligro de morir asfixiada bajo un párpado
o caerse en un desvío de mirada.
Confundía la luz con la visión.
Cultivaba Siemprevistas
y dormía en los pliegues abiertos.
Cuando creció espiaba tras bambalinas
y elegía para elegir
el ojo que la desaparecería.
se crió entre el peligro de morir asfixiada bajo un párpado
o caerse en un desvío de mirada.
Confundía la luz con la visión.
Cultivaba Siemprevistas
y dormía en los pliegues abiertos.
Cuando creció espiaba tras bambalinas
y elegía para elegir
el ojo que la desaparecería.
julio 02, 2007
junio 23, 2007
Será esa su condena y su vida, pertenecer a la luz.
Agua. Es blanca y brillante, informe y fresca, pasiva y obstinada en su único vicio: la pesantez. Y dispone de medios excepcionales para satisfacer ese vicio: contornea, traspasa, corroe, se filtra.
En el interior de sí misma ese vicio también actúa: se derrumba sin cesar, renuncia a cada instante a toda forma, no tiende más que a humillarse, se acuesta boca abajo sobre el suelo, cuasi cadáver, como los monjes de ciertas órdenes. Siempre más abajo: tal parece ser su divisa: lo contrario del excelsior.
... Entretanto el sol y la luna están celosos de esa influencia exclusiva, y tratan de actuar sobre ella cuando se ofrece expuesta en grandes extensiones, especialmente si se encuentra en estado de menor resistencia, dispersa en delgadas charcas. El sol entonces toma su mayor tributo. La obliga a un ciclismo perpetuo, la trata como a una ardilla en su rueda.
Francis Ponge "De parte de las cosas"
mayo 26, 2007
noviembre 28, 2006
Falta desfallecimiento para llegar
a una perla
de Labuán
Si siguen provocando
Provocando quizá lo logre
Sandokán está luchando contra ella
eso ya es demasiado resistir
Ya probó mil trajes
queda solo el pudor
Provocando
si la siguen provocando
quizá lo logre
a una perla
de Labuán
Si siguen provocando
Provocando quizá lo logre
Sandokán está luchando contra ella
eso ya es demasiado resistir
Ya probó mil trajes
queda solo el pudor
Provocando
si la siguen provocando
quizá lo logre
Ruidos nocturnos
quejidos
las maderas de la casa no terminan de quedarse
Se levanta
los pies descalzos chapotean
cruje el cuello
mira el cielo raso
El techo
lleno de grietas
se filtran gotas
una lluvita sin intención
Miró las cosas de la casa
el globo terráqueo se desriñe
la casa llora.
quejidos
las maderas de la casa no terminan de quedarse
Se levanta
los pies descalzos chapotean
cruje el cuello
mira el cielo raso
El techo
lleno de grietas
se filtran gotas
una lluvita sin intención
Miró las cosas de la casa
el globo terráqueo se desriñe
la casa llora.
agosto 21, 2006
Ella va dos pasos adelante, así, nunca está.
Las agujas del reloj la tienen en la mira
Ella devaría
y querría derivar
El tiempo viene detrás y la destempla
él domina el arte del tiempo
pero ella siempre tiene que esperarlo...
María: la paz!
El tiempo que le toman sus vestidos
nunca se repite
así, ella nunca sabe cuánto la detendrán
está
muriendo de sueño
de no poder calcular
cada vez
le amanece más temprano.
Las agujas del reloj la tienen en la mira
Ella devaría
y querría derivar
El tiempo viene detrás y la destempla
él domina el arte del tiempo
pero ella siempre tiene que esperarlo...
María: la paz!
El tiempo que le toman sus vestidos
nunca se repite
así, ella nunca sabe cuánto la detendrán
está
muriendo de sueño
de no poder calcular
cada vez
le amanece más temprano.
agosto 16, 2006
Mujer llorando
PicassoAusencia
ausencia
Si Dante extravió El camino
no puede ella extraviar?
devariar
devariarse?
Quién la ordena?
al mando de Kien ella va.
Será, será
el descamino será
o en la propia imagen se convertirá
mayo 28, 2006
abril 23, 2006
marzo 02, 2006

Georges La Tour
Ella tiene la vela
ella lleva el vestido
ella enarbola el rojo
ella explica lo sabido
ella lanza el dedo índice
ella está de Pie
pero vive descendiendo de las alturas
febrero 04, 2006
Muchacha peinándose

Corot
Las manos intentan
la medida.
Se fuga por el incontable pelo
se delata por los ojos.
.

Corot
Las manos intentan
la medida.
Se fuga por el incontable pelo
se delata por los ojos.
.
diciembre 11, 2005
Santa Bárbara
Jan Van EyckAy Santa Bárbara!
Si te dibujaste sola!
En la tela que cae
y se pliega
y se dobla
y resiste
y se ahueca
y te amunda.
Pero no llega...
aunque te ciñe
aunque se frunce,
esa tela.. espacio
ah! sólo llega a ser la grieta donde se afirma tu barbarie.
Y los obreros, tus devotos.
Esos constructores de espacios.
Abrirán la tercer ventana?
Podrán acaso obrar tu ansiada trinidad?
Mujer
Frans HalsMi luz no está en mis ojos,
busca más abajo
El sol quemó mi piel
no es el rubor mi virtud
No me bautices
no podrás nombrarme
no me pretendas, caballero
que ya me pinté los labios
que ya te eché el ojo
que ya leí tu destino.
diciembre 08, 2005
El Entierro de Santa Lucía

Caravaggio
Una pintura difícil de mirar. Oscura, borrosa, se escapa de los ojos, como si fuera tierra.
No es la representación de un entierro, es la escena misma la que está enterrándose.
Los límites del cuerpo de Santa Lucía se confunden con la tierra, se está disolviendo en el contacto con ella. La mano, que apoya en la tierra, ya no se ve, la tierra se está tragando a Santa Lucía.
Los sepultureros recién empiezan a cavar.. si no se apuran, se producirá el entierro. Si no se apuran, a pesar de la luz y la contundencia de sus cuerpos, la tierra también va a disolverlos en su ser disgregado. Es que estos hombres no ven, en su afán, que ya casi no tienen pies.
El cura no se decide a darle la extremaunción, aquel obispo no correrá nunca esa mártir suerte. Una muchedumbre mira, y no ve el entierro de la santa de los ciegos.
...Pero si Santa Lucía murió decapitada!, ¿es que el pintor tuvo que velar, valga la redundancia, la decapitación de la Santa, por el grito en el cielo de la ceguera cristiana?.. lo que dios ha unido, que el hombre no lo separe en la tierra.
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